23-03-2011
Me piden en psicotrade que esta semana observe cómo le van a Nuri los masajes. Y llevo dos días de fracaso.
Al principio le gustaban, cuando era más pequeña que eran casi rutinarios y obligados al salir de la ducha, pero ahora... no los soporta.
Me dicen que los haga apretando, como morcillitas, para que sienta por completo las partes y no le de tanta aprensión, pues el roce lo odia más...
Pero a Nuri no le gusta. A Nuri no le gusta que le toquen, que le apreten, que le abracen, sólo lo admite en muy contadas ocasiones, cuando los astros se juntan ese día para favorecer la situación. Entonces, entonces... aprovecho hasta los topes, la beso, la abrazo, la masajeo, y a veces, me devuelve los besos por toda la cara. Eso me lo ha hecho dos veces esta semana. Sólo 2 en cuatro años, pero son tan gratificantes...
A Nuri no le gusta ponerse el termómetro. Hay ocasiones que tengo que doblegar su brazo para poder acceder a su axila. Es superior a ella. Mi madre no lo ha conseguido todavía. Ahora que para los termómetros que hacen ahora, con la mano y un poco de experiecia medidora de madre, aciertas más y no le haces pasar un trauma. Porque para ella notar la sensación del frío del termómetro en una zona tan sensible es demasiado.
Las cosquillas le producen una mezcla de placer y repulsión exagerada. El hecho de tocarla conscientemente en lugares propensos a las cosquillas y con esa intención, puede provocar una explosión, a veces, muy pocas, de carcajadas desmesuradas e incontrolables, a veces de patadas sin freno...
Sólo puedo intentar el masaje cuando, como antes he dicho, los astros se juntan, así que tengo pocas opciones, sobretodo últimamente, pues los recibimientos en casa son como muy desmotivadores y con una mano izquierda impresionante para conseguir poco.
Parece que la primavera ha llegado para ella, y la regresión es patente. Supongo que no más que en otros niños/as, pero a mi juicio sí.
Nos resulta difícil estar más de una hora con ella sin haber pasado por los siguientes estados: desesperación, frustración, ansiedad, impotencia, pelea, chantaje, enfado, refuerzo positivo o similar. Vamos que su conducta en este último período (yo diría desde que nació, aunque es verdad que hay breves períodos un poquito mejor), es menos que desalentadora...
Y va y resulta que todo está muy bien con ella allá dónde voy. En el cole sin problemas, en psicotrade ídem...
Estoy colecionando pruebas, me he decicido a hacer una pequeña hemeroteca de los mejores momentos de Nuri en casa. Porque el 90% de los problemas son en casa, hablo de conducta.
Aunque sinceramente pienso que todo está ligado a una falta de madurez bastante importante, y mi sensación es que estoy tratando con una niña de entre 2 y 3 años, en la típica etapa del no, el rechazo, el lloro y la pataleta... Sólo que esto ya dura demasiado, y no sé cuándo va a conseguir superarlo. Espero que antes no desesperemos nosotros.
Bueno, el caso es que todavía no he conseguido darle ningún masaje, ni con crema ni sin crema, lo intento, pero no es muy accesible. Me rehuye, a mi y a todos, no podemos meternos en su interior.
A veces me pregunto qué pasa por esa cabecita, tan desordenada de pensamiento, tan agitada, tan ansiosa, tan irresponsable...
Seguiremos intentando.